El elenco de Capital Federal trabajó para derrotar 63-55 a Lanús, como visitante, para hilvanar su decimotercera victoria en fila.
Luce imparable y actúa en consecuencia. El Talar continúa en su estado de gracia, esa cualidad de hallar soluciones para destrabar los duelos, merced a su dotación honda y de calidad. En la casa de Lanús, el Aurinegro prolongó su racha impresionante a trece triunfos consecutivos, al imponerse 63-55.
En un cotejo correspondiente a la Conferencia Sur de la Fase Regular del Torneo Apertura, el elenco de Capital Federal transpiró ante un Granate que ofreció una resistencia férrea y que le plantó oposición durante toda la noche. Con este resultado, el puntero quedó con una marca 13-1, mientras que el conjunto de la zona sur ostenta un récord 2-12.
La velada se tornó histórica por el inmenso logro personal de Luciana Delabarba, que se convirtió en la máxima anotadora de todos los tiempos de la Liga Femenina, al superar a Camila Suárez merced a su aporte de 19 unidades (6/11 de cancha y 5/6 en libres).
El pleito arrancó bajo el influjo de las imprecisiones, y la escasa efectividad, aunque El Talar tomó una brecha 8-6, a falta de 4 minutos. El local reaccionó con un pasaje 7-0 y se adelantó en el tablero 13-8 y luego prolongó su performance atildada, con mucha entrega colectiva, para clausurar en ganancia 17-11.
En el segundo cuarto, Delabarba encendió todos sus recursos, con esa penetraciones endiabladas y lanzamientos de media distancia, a tal grado que clavó nueve puntos en el segmento. El trámite se mantuvo en paridad, a pesar de las dificultades del Grana para producir en ataque (2/17 de campo), pero el Aurinegro se las ingenió para retirarse al entretiempo arriba 29-26.
Tras las charlas en vestuarios, el puntero de la Conferencia Sur aceleró y acaparó una renta 36-30, pero se topó con otra reacción de Lanús al recortar 36-35, con 4:50 minutos en el reloj. La visita disfrutó de las anotaciones cerca del aro de Turner (10) y estampó un parcial 12-2, con el que se escapó 47-35. No obstante, el anfitrión regresó con un par de triples y cerró abajo 48-44.
En esa dinámica de rachas, de momentos repartidos, el último capítulo amagó con la toma del control de El Talar, cuando se adelantó 54-46, a los 4 minutos. Nuevamente, el Granate remó con la energía de su banco y algunas bombas, por lo cual le imprimió extremo dramatismo a la historia, cuando se acercó 57-55, con 2:20 minutos en el reloj. En ese epílogo adverso, Delabarba desniveló y ayudó al Aurinegro a sortear una noche irregular para construir otro triunfo.
Informe y fotos: Prensa Lanús
